¿Por qué dejar de usar dinero en efectivo?
Los organizadores de eventos siempre están buscando formas de ofrecer a sus visitantes la mejor experiencia posible y, al mismo tiempo, maximizar los ingresos. Según nuestra experiencia, estos son los aspectos que los principales organizadores están intentando mejorar actualmente:
Fomentar la adopción digital y mejorar la experiencia del cliente: el objetivo es mejorar la experiencia general del usuario (UX) y fomentar una mayor participación de los aficionados, no solo durante el evento, sino a lo largo de todo el año.
Aumentar el consumo de alimentos y bebidas (F&B): el objetivo es maximizar los ingresos agilizando el servicio en los bares y puestos de venta, reduciendo así el tiempo que se tarda en completar una venta.
Desarrollar los ingresos por patrocinio: creando ofertas de colaboración más valiosas y cuantificables para sus patrocinadores.
Trabajar con datos para un crecimiento sostenible: el objetivo es analizar y utilizar los datos para aumentar o mantener la venta de entradas de manera eficiente, minimizando los costes.
Un sistema sin efectivo puede influir positivamente en casi todos estos temas. A continuación te presentamos ocho razones de peso para cambiar las fichas de plástico por una solución moderna sin efectivo (ya sea un sistema de circuito abierto o cerrado) en eventos y festivales:
1. Información en tiempo real sobre los ingresos
Los organizadores consiguen la capacidad fundamental de supervisar los flujos de ingresos en tiempo real a medida que se desarrolla el evento. Saber con precisión qué es lo que mejor se vende, en qué lugar y en qué momento permite realizar ajustes operativos inmediatos y proactivos. Gracias a esta información, puedes responder rápidamente trasladando a los miembros del equipo a las zonas de mayor demanda, gestionando las existencias mediante la identificación del inventario que se agota rápido y activando el reabastecimiento inmediato, e impulsando la promoción mediante el lanzamiento de ofertas sobre la marcha para artículos de baja rotación.
2. Reconciliación después del evento
Contar y conciliar manualmente el efectivo y las fichas en múltiples tiendas y bares es una tarea laboriosa que puede eliminarse por completo con un sistema sin efectivo. Los sistemas sin efectivo proporcionan informes financieros inmediatos y precisos, lo que ofrece una visión clara y completa de los resultados del evento y de los principales factores que generan ingresos con un mínimo de trámites administrativos.
3. Aumento de ingresos
Se ha demostrado que los sistemas sin efectivo aumentan el gasto por asistente. La desaparición de la barrera psicológica del gasto significa que los asistentes que utilizan métodos sin efectivo suelen estar más dispuestos a recargar o gastar más libremente, ya que se elimina el «dolor» cognitivo de entregar dinero físico. La generación de ingresos antes del evento también es posible gracias a características como la recarga obligatoria, los incentivos por recarga y los paquetes especiales de preventa. Además, el procesamiento rápido de los pagos, especialmente crucial para pedidos grandes o de varios artículos, maximiza las oportunidades de venta durante las horas punta.
4. Enhanced security and reduced risk of fraud
Las soluciones sin efectivo aumentan drásticamente la seguridad y la trazabilidad. Todas las transacciones se registran digitalmente, lo que hace que los pagos sean trazables y, por naturaleza, más seguros que el efectivo o las fichas físicas. Se eliminan los riesgos relacionados con el manejo de efectivo, ya que el personal ya no tiene que gestionar el cambio de efectivo ni el inventario de fichas, lo que elimina los riesgos asociados al almacenamiento, el transporte y los errores de cálculo. Los sistemas sin efectivo también dificultan el fraude interno, a menudo asociado a las fichas, como la venta de fichas por parte de voluntarios, el robo de fichas desechadas o la entrega de artículos gratuitos.
5. Dirigirse al público adecuado
Como ya sabemos, una pequeña parte de los visitantes suele generar la mayor parte de los ingresos por comida y bebida: según nuestra experiencia, un tercio de los visitantes genera dos tercios de los ingresos. Los sistemas sin efectivo de circuito cerrado, en particular, permiten a los organizadores crear perfiles detallados de los visitantes mediante el seguimiento de los patrones de gasto y las preferencias individuales. Estos datos pueden utilizarse para realizar un marketing específico, lo que permite segmentar el público y crear campañas de seguimiento muy eficaces para futuros eventos.
6. Se acabaron las colas para comprar fichas
Las frustrantes colas para comprar o recargar fichas pueden afectar significativamente a la experiencia de los visitantes. Con los sistemas modernos sin efectivo y sin contacto, los asistentes pueden recargar cómodamente sus cuentas en línea antes del evento o pagar directamente en el punto de venta utilizando su cuenta bancaria, tarjeta o monedero digital preferidos.
7. Menu flexibility and dynamic pricing
Las fichas físicas limitan considerablemente la capacidad del organizador para fijar los precios de los menús con precisión o introducir una oferta de productos variada. En el caso de eventos con un alto potencial de ingresos por comida y bebida o con una gran variedad de opciones gastronómicas, esta restricción puede suponer un importante inconveniente financiero. El sistema sin efectivo permite fijar precios detallados y flexibles para cada artículo. El sistema también admite precios dinámicos, lo que permite modificar los precios para adaptarse a las promociones de happy hour en los bares de copas, por ejemplo, lo que puede ayudar a maximizar los ingresos.
8. Flexibilidad del menú y precios dinámicos
En determinados mercados clave, se están introduciendo normativas que prohibirán por completo el uso de fichas de plástico, y se esperan cambios en algunas regiones a partir de 2026. Adoptar de forma proactiva una solución sin efectivo ahora significa que estarás preparado para cumplir con la normativa en el futuro y podrás evitar una transición apresurada y costosa más adelante.